domingo 28 de junio de 2009

COMO EL VINO POBRE

Tu rostro es áspero
como las hojas ocres del otoño
tus labios de cera
carecen de la humedad de los besos
tus pupilas opacas
perdieron la chispa de antaño

has envejecido como el vino pobre
avinagrándose tus manos,
y tus letras fluyen
desapacibles y descastadas

de aquel que eras
-insomne e inquietante-
no queda nada
las mariposas que deslizaban tus dedos
son ahora parapléjicos engendros
dormidos
transmutados pasos que perdieron su senda

y te he buscado, no lo niego
en mis noches de lunas y estrellas
y el eco de nuestros silencios
me ha confirmado que estás muerto
... repetidamente muerto

làstima que no reste
siquiera el aroma amargo de las gardenias marchitas
su colorido refractaba
la equívoca luz de nuestros eclipses,
engañando, de a ratos
la tristeza

qué pena que no aflore
el llorar desconsolado que te mantenía vivo
sin él...

yo también "morí" un poco

28 de julio de 2009
JULIA

1 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

El silencio como preludio dela muerte, esa muerte irreparable que nada tiene que ver con la carne....

Un beso, guapa.
Marian