sábado, 9 de enero de 2010

ACOSTUMBRÉ LAS COMISURAS DE MIS LABIOS

acostumbré las comisuras de mis labios
a fuerza de obligarlas
ejercitando los músculos de la mímica
hasta frenar las lágrimas
en los pliegues de mis párpados

aprendí a disimular mis silencios
a entrañarme en mí misma
en lo más hondo de mis sombras
a esculpir cada día mis pupilas
con tonos opacos que refractaran
todas las preguntas

dibujé con las manos
arco iris nuevos en su ventana
-cerrando las mías-
dejando que musitaran los versos meros susurros
herméticos
inaudibles, quietos

siguiendo sus pasos era más fácil
omitirme... forzar la dicha
aunque se oxidaran mis venas

me ejercité tanto...
aprendí a ser otra del tal forma
que olvidé dónde me guardaba
cómo se conjuga en primera persona
o en qué instante me desacostumbré del amor


14.11.2009
JULIA

2 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Un poema paisaje, un poema espejo, donde la debilidad de las palabras emiten su propio reflejo y hace del poema un recorrido conocido, perdurable...

Abrazos
Marian

Perfecto dijo...

Un extraordinario poema, sin lugar a dudas. Magnificamente desplegado, y magnificamente desarrollado, hasta un final apoteosico.

Una voz poetica, la tuya, que prometo frecuentar.

Un cordial saludo.