miércoles, 8 de septiembre de 2010

De Childe (don Enrique)

Para Julia, dama tan principal, a cambio de un gato y un pollo

Qué os asombra
si cuando miráis mis ojos
veis ternura,
acaso no comprendéis
que es la vuestra reflejada
en esta que bien decís
triste mirada.
No ve el alma si no al alma pura,
solo el dolor a otro dolor responde,
cita el amor a quién amor reclama,
así pues excelsa dama
quizá sois por ventura
dolor, amor, alma y ternura.

De Childe (don Enrique)

2 comentarios:

azul dijo...

Ternura, sí. La mirada de los demás a menudo refleja la nuestra. Espejos concavos o convexos, pero espejos. Un abrazo intenso, Julia.

Smileater 2nd dijo...

Muy
bellamente
plasmado.