Y NO ME IMPORTA
Quizás sólo fue una imperiosa necesidad de sentir, de escabullirme de esta anodina indolencia, o un engaño a mí misma donde ignorar tanto tiempo desvanecido. Quizás fue la hebra a la que asirme para no caer en estos pensamientos de existencial penumbra. Quizás funcionó durante un tiempo... pero ahora, ingiero el humo de mis cigarrillos sabiendo que me están matando, y no me importa.
13.9.2010
JULIA
3 comentarios:
Vaya, sabido es que el humo mata. Un texto duro y bien construido.
Un saludo.
Me encantan estas prosas poéticas que llevas regalándonos desde hace un tiempo, Julia.
Un besazo
Marian
Cuando ya no nos importa ni nuestro propio humo dolorido, escribimos con sombras que se asombran hasta de su dolor. Un abrazo, lleno de alas azules.
Publicar un comentario en la entrada