domingo, 24 de octubre de 2010

JULIA (De Draco.)

Un reloj quiso dar la vuelta,
pero mil pulseras lo pararon.


Unos ojos divinos lo miraron,
unos dedos/ ternura,
lo acogieron.
Unos manos/dulzura
lo acostaron
unos labios/belleza
le dijeron:
eres mío.

El reloj
miró de soslayo a las pulseras,
las pulseras glamurosas
se miraron.
Y una ojos/belleza,
sonrieron.

Gracias Draco, querido amigo.
24.10.2010

1 comentarios:

azul dijo...

¡Quien fuera pulsera y quien fuera reloj para anudarse a estos versos! Abrazo.