lunes, 11 de julio de 2011

¡Tan idénticos éramos!

En aquel tramo del parque
donde tú y yo tantas veces
estuvimos
hoy se sienta otra pareja
y otros niños juegan
a lo mismo que jugaba
nuestra niña

los de antaño son ya otros
iguales a nosotros
dibujando el mismo lienzo
verde y rosa en la cripta encantada
del árbol que nos daba su cobijo

hoy he visto en el parque
el pasar efímero y repetido
reflejado en unos rostros distintos
proyectado en el sonido de otras voces

pero éramos nosotros, ¡tan idénticos éramos!
en el mismo espacio, charlando de lo mismo
pero en otro tiempo...
desplazados por aquellos que ahora
simulan nuestros pasos

y he sentido, de golpe
cercano otro parque
donde no juegan los niños
solitario, al pie de la montaña
de flores estáticas, de cruces y de olvidos
de silencios y frío


11.7.2011
JULIA

2 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Una conjugación exquisita entre la vida y ma muerte, Julia, de tan suave casi escalofriante...

Un gran abrazo
Marian

UMBRIEL dijo...

Verdaderamente inquietante ese final... porque voy teniendo una edad.
En fin, bromas aparte, es un poema tan cargado de sensibilidad que hasta el corazón más seco se estremecerá al leerlo.
Umbrie.